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Durante junio y julio pasado, Minka llevó a cabo una exitosa venta de bodega en el patio de la plataforma colaborativa Blanco Recoleta. A través de ella se le dio nueva vida a más de 2.000 prendas, las cuales fueron vendidas, reutilizadas y donadas, evitando así que terminaran en vertederos o rellenos sanitarios.

De acuerdo a cifras oficiales de la fundación inglesa de economía circular, Ellen MacArthur, menos del 1% del material utilizado para producir ropa se recicla en ropa nueva. Es más, el 85% de los textiles terminan en los vertederos o son incinerados y un 73% de la ropa destinada a reutilizarse se pierde antes de ser manipulada.

Frente a esta realidad, desde hace unos meses las chicas de Minka se encuentran explorando un nueva línea de negocios: la gestión de residuos o descartes textiles.

“Recientemente nos contactaron desde la empresa Soprole para gestionar algunos de sus residuos textiles, los cuales incluían uniformes, camisas y overoles que no se iban a utilizar”, cuenta Ignacia Núñez, una de las fundadoras de Minka y directora de operaciones de la empresa. “Es el segundo contrato que cerramos en esta línea, que tiene como objetivo darle una nueva vida y un nuevo uso a estos textiles que de otra manera terminarían en vertederos o rellenos sanitarios”, agrega.

Para ello, montaron una venta de bodega durante junio y julio pasado en el patio de la plataforma colaborativa Blanco Recoleta para ofrecer esos productos y otros que tenían guardados desde hace un tiempo.

La ropa nueva, los descartes de tela y los materiales de costura se vendieron a un precio fijo de 1.000 pesos cada uno y el resto fue puesto a disposición de la comunidad para que lo hicieran llegar como donación a distintas instituciones y fundaciones. Algunos de los beneficiarios de esas donaciones fueron organizaciones ligadas al trabajo con personas en situación de calle o con jóvenes del Sename, una olla común de Bajos de Mena en la comuna de Puente Alto, la Municipalidad de Cerro Navia y un campamento en Talagante, entre otros.

Con esta iniciativa hicieron circular más de 2.000 prendas y le dieron solución a una enorme cantidad de residuos textiles. También ayudaron a cientos de personas que lo necesitaban y redujeron una parte del impacto ambiental que se podría haber generado si esas prendas simplemente se hubieran botado a la basura.

“Hoy nos encontramos investigando y analizando esta nueva línea de negocios que puede transformar la forma cómo las empresas gestionan sus residuos, impulsados por el concepto de reutilización y revalorización tanto como sea posible. Una línea puede ser la donación, pero otra puede ser la elaboración de nuevos productos a partir de sus descartes, lo que es justamente uno de nuestros pilares: fabricar productos amigables con el medio ambiente a través de la reutilización de desechos industriales”, señala Ignacia.

Para contactarlas directamente visten su página web o a través del mail hola@causaminka.cl.

PUBLICADO POR: ifblanco
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