Select Page

Artesanías de Chile es una entidad sin fines de lucro que, desde hace 19 años, trabaja para preservar, valorar, fomentar y difundir la artesanía tradicional chilena, promoviendo la integración de artesanas y artesanos a procesos de desarrollo cultural y económico del país. Para ello cuentan con diversos canales de comercialización y una red de más de 2.200 artesanas y artesanos.

Entendiendo que la artesanía es una actividad de sustento de muchas familias, especialmente en localidades rurales, es que desde Artesanías de Chile trabajan incansablemente con el fin de crear nuevas y mejores oportunidades para ellas.

Al igual que muchas industrias, emprendimientos y otros negocios, la pandemia golpeó fuertemente a todos los artesanos y artesanas. El primer efecto fue el cierre de los espacios físicos de venta como las tiendas especializadas y las ferias donde participaban a lo largo del año en distintas regiones. Y la realidad es implacable: sin venta, los artesanos no tienen ingresos; sin ingresos los oficios no sobreviven. Por eso, hoy más que nunca la misión de Artesanías de Chile es sensibilizar sobre la realidad de los artesanos en Chile, porque la venta de artesanía es imperiosa para que el sector pueda subsistir.

Conversamos con su directora ejecutiva Claudia Hurtado, quien nos contó cómo debieron reinventarse durante la pandemia, su campaña “Unidos por los artesanos” y cómo ha sido su experiencia desde que se instalaron en Blanco Recoleta.

¿En qué consiste el trabajo de Artesanías de Chile y cuáles son sus principales líneas de acción?

Desde hace casi 20 años, Artesanías de Chile trabaja para preservar, valorar, fomentar y difundir la artesanía tradicional chilena, promoviendo la integración de artesanas y artesanos a procesos de desarrollo cultural y económico del país.

Trabajamos con todo tipo de artesanías tradicionales, principalmente textiles (alpaca, llama, lana de oveja), cestería, madera, alfarería, platería, arte en cobre, entre otros. Además, tenemos un área de Cultura que busca acercar a través de talleres la artesanía a niños y adultos, y el mes pasado comenzamos un ciclo de mentorías para docentes. Los profesores que quieren saber más de oficios tradicionales pueden inscribirse y participar, gratuitamente, en las ocho sesiones que se dictan de manera online.

¿Cómo contactan a las artesanas y cómo es el proceso de selección de los productos que realizan?

Las formas de llegar a los artesanos son diversas. Algunos postulan enviando sus piezas, a otros llegamos cuando vamos a terreno. Como en estos casi 20 años hemos tejido una red de contactos muy amplia a lo largo de Chile y el trabajo de la fundación es conocido y respetado, también hay personas que nos avisan de lugares donde están pasando cosas interesantes. Además, nuestro equipo viaja constantemente, ya sea a realizar capacitaciones o a comprar a artesanos y visitarlos, y en esas idas muchas veces descubrimos nombres que no conocíamos antes.

Ahora, luego de encontrarlos, viene una etapa de postulación y selección. La Fundación trabaja junto a un equipo multidisciplinario de especialistas, el cual se encarga de evaluar la incorporación de artesanos y artesanas junto con sus piezas. El comité verifica el origen del producto y los antecedentes del artesano, que debe destacar por el dominio de su oficio, por la calidad de su trabajo y la elaboración manual de las piezas.

¿En qué consiste el área de capacitación de Artesanías de Chile, y cómo fomentan el traspaso de las técnicas y los oficios a las nuevas generaciones?

Gracias a un convenio que tenemos junto a la Subsecretaría del Ministerio del Trabajo, desde el 2013 realizamos capacitaciones a través del programa Proartesano. Este programa, donde anualmente participan 200 artesanos, tiene como objetivo entregar herramientas que permitan incrementar la inserción comercial de las piezas desarrolladas por los artesanos y artesanas y así generar ingresos que logren mejorar la economía de sus hogares. Para eso se realizan diferentes módulos tanto de forma presencial como a distancia, los que están orientados a entregar herramientas para mejorar la comercialización, la producción y el mensaje cultural detrás de sus piezas.

Además, en los últimos dos años por medio de las capacitaciones, el Área de Desarrollo y Diseño de Nuevos Productos de la fundación ha ido trabajando, de manera colaborativa con las artesanas y artesanos que participan en este programa, en el desarrollo de nuevas colecciones, que suman a sus piezas tradicionales ciertos guiños contemporáneos. Y esa apuesta ha resultado en 2021 todo un éxito.

Foto: Artesanías de Chile

¿Cómo ha afectado la pandemia a las artesanas y artesanos de Chile?

La pandemia golpeó fuertemente a todos los artesanos y artesanas. Además del cierre de tiendas y ferias, el turismo bajó considerablemente, por lo que estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para no dejar de comprarles y las personas, a su vez, al comprarle a la fundación se suman a esta cadena virtuosa. Para eso, desde el año pasado hemos impulsado una campaña comunicacional “Unidos por los artesanos”, que busca para sensibilizar a las personas sobre la importancia de comprar artesanía para mantener vivos los oficios.

¿Cómo ves el futuro de la artesanía en Chile?

Como humanidad somos testigos del desastre ecológico de nuestro planeta producto del exceso de contaminación y uso abusivo de los recursos naturales. Los productos hechos de manera industrial han desplazado a los realizados manualmente por un tema de costo y por una falta de valoración y conciencia de los consumidores. Pero también, esta profunda crisis que atravesamos nos está permitiendo reflexionar sobre nuestra calidad de vida, de cómo queremos vivir, trabajar y consumir. Desde esa perspectiva, lo hecho a mano empieza a recobrar su valor porque las personas quieren productos que los vinculen a su buen vivir. Por esto, estoy bastante optimista sobre el futuro de la artesanía. Como fundación estamos siendo testigos de un significativo vuelco a valorarla.

Foto: Artesanías de Chile

Blanco Recoleta: Una nueva oportunidad

¿Cómo nació la idea de instalarse en Blanco Recoleta?

Así como a muchos otros, la pandemia nos hizo cerrar todas nuestras tiendas por casi un año y medio. Como fundación tenemos una gran responsabilidad ya que les compramos sus productos a más de 2000 artesanos y dado el cierre de tiendas nos vimos enfrentados a dejar de hacerlo. Para enfrentar este problema, buscamos apoyo con algunos Gobiernos Regionales presentándoles programas de fomento productivos los cuales nos han permitido comprar más y a más artesanos. Las dificultades siempre traen oportunidades, sin esta crisis probablemente no habríamos logrado crecer tanto. Crecer en nuestro caso significa comprar más artesanía y eso nos enfrentó a la realidad de no tener una bodega con espacio suficiente para recibirla. Es así como nació la idea y la realidad de instalarnos en Blanco Recoleta.

Foto: Artesanías de Chile

¿Qué ventajas les ha traído formar parte de una plataforma como Blanco Recoleta?

Son muchas las ventajas, primero hemos podido montar un sistema de bodegaje muy profesional gracias a la altura y tamaño de los dos espacios que tenemos para acopiar la artesanía. Segundo, para nosotros como fundación el lugar de trabajo debe ser acogedor porque somos una organización sensible y Blanco Recoleta reúne todas las condiciones que necesitábamos.

En su opinión, ¿cuáles son las fortalezas y oportunidades de Blanco Recoleta?

El lugar es extraordinario, se respira paz, creatividad y existe un trato de mucha confianza y ayuda solidaria tanto al interior del espacio como con la comunidad del vecindario. Está hecho a escala humana y es un sitio de encuentro con otros que también buscan trabajar de una manera consciente y respetuosa. La verdad es que Blanco Recoleta es un oasis en medio de la ciudad.

PUBLICADO POR: ifblanco
  • COMPARTIR
AnteriorSiguiente